Atendiendo al gráfico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística, resulta bastante obvio que la pirámide poblacional estará totalmente invertida en tan solo treinta años y la gran pregunta es: ¿Qué implicación puede tener este fenómeno para las futuras generaciones? El hecho es que en la actualidad, existe una población entre los 30 y los 64 años que es la que mayor peso relativo constituye dentro del universo de contribuyentes. Por otro lado tenemos una población relativamente menor a partir de los 65 años de edad, que es la de los perceptores de rentas por jubilación. ¿Qué sucederá cuando de la base la pirámide poblacional sea sustancialmente menor que su vértice conforme va mostrando ya la tendencia? El escenario previsible dentro de 30 años es de total colapso del sistema actual de pensiones teniendo en cuenta la tendencia demográfica que nos indica el gráfico*.

Con el fin de evitar que ocurra dicho escenario, se están implantando mecanismos de revalorización en el Sistema de Pensiones de la Seguridad Social. En síntesis, que se van a ir reduciendo paulatinamente las cuantías percibidas por los futuros pensionistas para poder garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones. Y es que parece bastante lógico pensar que si hay cada vez una mayor esperanza de vida, unos índices de natalidad en constante decrecimiento (según las series elaboradas por el INE), menores contribuciones a la Seguridad Social desde el comienzo de la crisis, un excesivo peso relativo en términos de PIB de la economía sumergida y un paro estructural en España sin precedentes ¿Qué pueden esperar las futuras generaciones? Esta circunstancia nos lleva, siendo racionales, a plantearnos la necesidad de planificar nuestra jubilación a través de instrumentos de ahorro privados, en sus diferentes modalidades, aprovechando sus interesantes ventajas fiscales, para alcanzar una renta que nos permita mantener nuestro poder adquisitivo en el tiempo sin incurrir en carencias inesperadas en el momento de la jubilación.

Sin embargo es imprescindible contar con el mejor asesoramiento para poder optimizar los recursos disponibles. Seguros Ginestar, empresa de mediación de seguros con presencia en La Marina Alta y La Safor, cuenta en este sentido con profesionales en finanzas, que de la mano de avanzadas herramientas actuariales, pueden atender las necesidades del ahorrador más exigente.

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