Dado que no podemos evitar la existencia de la incertidumbre, al menos podemos minimizar sus efectos a través de la previsión.

La vida está llena de imprevistos frente a los cuales nos resultaría difícil hacer frente sin la protección oportuna. La incertidumbre es uno de los miedos naturales del ser humano, especialmente en cuanto a tragedias se refiere. Las preocupaciones que esto conlleva pueden ser en buena parte paliadas al contratar un seguro ya que con este precisamente lo que adquirimos es seguridad, elemento fundamental que se ubica en el segundo peldaño de la conocida pirámide de las necesidades de Maslow.

Contratar un seguro de vida con una cobertura adecuada, puede ser decisivo para la estabilidad económica de nuestra familia, ya sea en caso de fallecimiento o invalidez que suponga tener que adaptar nuestro entorno físico al nuevo escenario. Sobretodo la mayor preocupación para los contratantes es el dejar provistos a sus hijos o herederos del capital que garantice la cobertura de sus necesidades en el medio/largo plazo.

No tan solo se reduce el concepto al ámbito particular sino que el espectro es mucho más amplio. Es decir, en el entorno empresarial han ido desarrollándose a lo largo del tiempo, nuevas fórmulas de protección de vida focalizadas en aportar un cierto capital a los trabajadores o a las familias de estos en caso de accidente. En definitiva, los seguros de vida otorgan al asegurado una protección adicional a la pensión que ofrece el estado en caso de invalidez permanente. Hay que matizar que en este caso, el rendimiento está sujeto a tributación por el IRPF por parte del asegurado que será en definitiva el perceptor del capital y/o renta. Todo lo contrario cuando se trata de fallecimiento, en el cual los beneficiarios deberán tributar en relación al Impuesto de Sucesiones y Donaciones dependiendo de las edades de los mismos. Aparte del los seguros de vida-riesgo, las empresas más comprometidas con sus empleados, suelen ofrecer también aportaciones a planes de pensiones, lo cual supone un importante complemento salarial del que el beneficiario quedará muy agradecido en el momento de la jubilación.

Es importante tener en cuenta los siguientes puntos cuando vayamos a contratar un seguro de vida:

    • Compañía con la que lo contratamos: actualmente existen muchas compañías de seguros pero al contratar algo tan importante como un seguro de vida es recomendable elegir una compañía sólida, estable y con historia en el mundo de los seguros.
    • El tipo de coberturas y riesgo asegurado. Para ello lo más aconsejable siempre será acudir a un profesional del seguro, pues su grado de conocimiento por su especialización en el sector, nos llevará a tomar la decisión más acertada.
    • Las cláusulas de la póliza sobretodo en los puntos en los que quedan establecidas las causas de fallecimiento e invalidez.
    • Para finalizar, debemos hacer la siguiente reflexión: Si realmente somos altruistas con nuestros seres queridos, ¿por qué no contratar un seguro de vida que nos proporciona la seguridad y estabilidad que todos deseamos?.
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